Eniac
Durante muchos años y hasta la actualidad, la arquitectura de los ordenadores modernos, es conocido como "Arquitectura Von Neuman" en relación al científico que trabajó en la que habría sido el primer ordenador programable, la ENIAC. Pero la ENIAC no fue el primer ordenador ni Von Neuman el primer creador de dicha arquitectura.
El primer ordenador programable fue la "Colossus", el principal reconocimiento debería hacerse tanto a Alan Turing como a Tommy Flowers, Max Newman, "Bill" Tutte y Joan Clarke que trabajaron en el desarrollo de la Colossus, que fue decisiva para descifrar las comunicaciones de la Alemania nazi en la segunda guerra mundial.
La razón por la que ENIAC figura en muchos libros como el primer ordenador electrónico de la historia es porque la Colossus fue destruída y la información sobre la misma no se desclasificó parcialmente hasta los años 70, y en su totalidad hasta 2004. A su vez, Alan Turing murió perseguido y procesado por su homosexualidad, cargos de los que fue exonerado recién a fines de 2013.
Eso no le quita importancia al desarrollo de la ENIAC, en la que no sólo fue Von Neuman el que colaboró, sino también y fundamentalmente los ingenieros de ENIAC, Mauchly y Eckert, a quienes Von Neuman no quiso dar crédito.
La falta de reconocimientos no termina aquí, hubo seis mujeres que se ocuparon de programar la ENIAC, cuya historia ha sido silenciada a lo largo de los años y recuperada en las últimas décadas. Clasificadas entonces como "subprofesionales", por una cuestión de género con el argumento de reducir los costos laborales. Este equipo de programadoras se destacaba por sus habilidades matemáticas y lógicas y trabajaron inventando la programación a medida que la realizaban.
En 1943, durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, las calculistas y supervisoras directas eran básicamente mujeres. El grupo de programadoras del ENIAC estaba conformado por: Betty Snyder Holberton, Jean Jennings Bartik, Kathleen McNulty Mauchly Antonelli, Marlyn Wescoff Meltzer, Ruth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence que prácticamente no aparecen en los libros de historia de la computación, mas dedicaron largas jornadas a trabajar con la máquina, utilizada principalmente para cálculos y ecuaciones diferenciales, contribuyendo al desarrollo de la programación. Cuando la ENIAC se convirtió en una máquina legendaria, sus ingenieros se hicieron famosos, mientras que nunca se le otorgó crédito alguno a estas seis mujeres que se ocuparon de la programación.

Comentarios
Publicar un comentario